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Fotografía: Aimée Mendoza

Editorial

Durante las últimas semanas, muchos países de América han dado noticias relevantes. Ecuador, Nicaragua, Estados Unidos, México, Argentina, Brasil, Bolivia, Perú, Venezuela, Chile, etc., han sido testigos de eventos extraordinarios y, por decir lo menos, indignantes. Dedicaremos las siguientes palabras a México por ser el país en el cual se circunscribe esta publicación, sin olvidarnos de apuntar las desastrosas medidas políticas que se han tomado desde las élites hegemónicas de dichas naciones.

Primero, en la segunda mitad de octubre de 2019, Sinaloa vivió una situación crítica después de que miembros de la Guardia Nacional y otros agentes hubieron atacado al Cártel de Sinaloa y capturado a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Creemos que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, aunque ha sido bastante miope hasta el momento en términos de un despliegue necesario para desmantelar a estas mafias (como aquellas medidas que se tomaron en Italia o en Colombia en sus respectivas épocas), ha acertado en no establecer —como lo hicieron erróneamente sus predecesores— una guerra franca contra dicho cártel, el cual de hecho es una de las diez instituciones criminales más poderosas del mundo, que opera en decenas de países y con infinitud de inversionistas acaudalados.

Segundo, en la segunda semana de noviembre del mismo año, México decidió otorgar un asilo político al presidente —en ese momento y aún al momento de esta redacción, en términos constitucionales, todavía presidente— Evo Morales. Diversas personas cuestionaron la decisión del Gobierno Mexicano, al tildarlo de torpe, ciego, tendencioso, etc. Sin considerar posturas que le corresponden al pueblo boliviano (la reelección perpetua que buscaba Morales, las irregularidades en las votaciones recientes, las renuncias paralelas a la del presidente, la erección de un gobierno sin bases constitucionales, el golpe de Estado de facto…), creemos que México ha actuado con prudencia, cordura y coherencia, pues durante el último siglo si ha habido un país que por igual recibió a políticos de derecha y de izquierda, cuyas vidas corrían peligro, es México. A diferencia de la Organización de los Estados Americanos, México ha manifestado una postura neutral, ni en contra ni en favor de la situación política boliviana actual.

Hermanos chilenos, bolivianos, argentinos, latinoamericanos, sepan que no están solos; este medio es suyo para expresar su descontento. Que la democracia no solo esté en papeles muertos y constituciones baratas, sino en la vida cotidiana.

Contenido

Fotografía

Serie «L’art c’est le azur» de Aimée Mendoza

Dibujo

De Leslie Partida Ascencio

Literatura

Poemas de Emmanuel de los Robles

Poemas de Gilberto Sánchez González

«Historia del lazo» de Itzel Robles

«La promesa» de Jorge Antonio Trujillo

«Cuentos de la calle Margarita» de José de Jesús Gutiérrez Aldrete

«El suplicio de olvidar» de Paulina García

«Muertes inacabadas» de Rusvelt Nivia Castellanos

«Venga a nosotros la lluvia» de Sergio H. García

«Magnolia» de Tania Rivera

«Columnista» de Xochitl Segura

Ciencia

Artículo «Teléfono móvil y conectividad inalámbrica, ¿inofensivos?» de Mario López Araiza Valencia

Reseña

«Carlos Axel Flores Valdovinos y el relevo generacional de investigadores de Jalisco» de Pedro Valderrama Villanueva

«Del libro Argél y la maga» de Sofía Escalera Segura