Desde el umbral

Sugerencia para leer: Mis días en cuarentena, antología de cuentos

Demetrio Navarro del Ángel

De repente todo se detuvo, y dejó de importar el llegar tarde al trabajo, los eventos culturales, las cosas materiales. La naturaleza se armó de fuerza para combatir nuestra devastación.

Ismael Lobni Mercedes Zamora, «Aunque ya no me recuerdes»

Escribo estas líneas desde el umbral del año 2021, desde este punto en el cual me acerco a los lectores que con esa avidez degustan el café matutino, junto a una buena lectura antes de iniciar el día o en esos momentos en los que se sumergen en el ensimismamiento, de ese instante que se dan para olvidarse de la letanía del estrés cotidiano, del miedo a la realidad en la cual tal vez todavía nos encontramos.

La literatura tiene la virtud de ser a la vez perenne y etérea. Posee distintas facetas: es el horizonte en el que se desdibujan la ficción y la realidad; es —por así decirlo— el punto de convergencia del «yo» con «la otredad». La palabra nos puede significar algo en un momento específico y decirnos algo nuevo en otro tiempo; no porque haya cambiado el libro, sino porque nosotros hemos sido renovados y tenemos mayores experiencias.

Escribir, mis queridos amigos, es desnudar un poco el alma, evocar recuerdos, olores, fragmentos del ayer, emociones y un largo etcétera; después se procede a acicalarlos con la belleza que solo puede ser impregnada a través de los recursos literarios y un poco del alma del autor.

El arte es muchas de las veces indescifrable y por ello resulta atractiva sólo para unos cuantos. Podría también afirmarse que es un producto artesanal que brota del intelecto humano para hacerse presente entre los espíritus, para nutrir el «yo» interior; la autenticidad que nos habita y a la cual estamos llamados. Puedo decir también que el arte es hasta cierto punto endémico, pero la literatura está dotada de un alma vieja que la vuelve universal.

Escribir pareciera fácil, pero se requiere de habilidad para contar aquello que queremos transmitir a los demás. Todos queremos decir algo, eso es innegable. Lo hacemos desde luego con los recursos que tenemos a nuestro alcance. Lo más fácil es el habla, pues el lenguaje escrito requiere de ciertas normas e incluso tecnicismos para que el mensaje se comprenda por completo, además de generar la emoción y el sentimiento que se desea lograr en el lector.

La literatura es la memoria viva del autor, del contexto, del momento histórico en el que escribe o narra la ficción; en este sentido, la hermenéutica se encarga de desmenuzar todo el entramado que en ella convergen, pero no te preocupes, no me encargaré de llevarte al arte de la interpretación, explicación y traducción del verdadero significado de las palabras.

Todo lo anteriormente descrito es sólo el preámbulo de lo que en esta columna quiero rescatar: el hallazgo del ebook Mis días en cuarentena. Se trata de una antología creada con textos de diversas latitudes. La Editorial Sirena de origen chileno realizó un concurso y el resultado es este libro, el cual vale la pena leer y es uno de esos libros que dejan una huella honda incrustada en el inconsciente.

Los textos que podremos encontrar en este ejemplar son el resultado del encierro vivido durante un año notoriamente distinto, un año en que el planeta fue afectado por una pandemia sanitaria denominada Covid-19.

A través de este libro queda de manifiesto las voces de esa larga cuarentena mundial. Esas voces que van más allá de las fronteras en que la propia editorial y la convocatoria no llegaron a considerar. Sin embargo, se hicieron presentes desde el umbral, desde las ventanas, desde cada habitación en las cuales la luz y las sombras juegan entre silencios y esperanzas, en una normalidad a la que nos acostumbramos y de la cual no podemos prescindir.

Lo primero que quiero destacar es la gratuidad de este libro, pues la intención no es lucrativa, sino difusiva: dar a conocer a los lectores un mensaje positivo, un mensaje en el cual se conjuguen la esperanza y el estandarte de la bondad que hermane a una humanidad carcomida por el aislamiento.

Desde la ventana de cada pluma se nutre la experiencia que es narrada con sutileza mediante una economía de palabras, lo cual se agradece. Cada una de las historias cuajadas en versión electrónica alimentan nuestros sentidos con ese realismo, con esa honestidad avasallante que te lleva a continuar leyendo cada página cual comensal ávido tras servirle uno de los mejores platillos para deleitar sus sentidos.

¿Qué podemos encontrar en esta recomendación? Algo vital que nutre esta antología, sin duda alguna, es la diversidad de autores, de países como Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, Estados Unidos, Guatemala, México, Perú, República Dominicana y Venezuela; de edades desde los 16 hasta los 74 años. Diferentes lenguajes, miradas y perspectivas que nos llevan a identificar el sentir de cada uno de ellos: miedos de un hombre enjaulado, esperanzas en un mañana sin pandemia, ciclos y sueños de libertad.

Tal vez, esa es mi opinión desde luego, este libro será uno de los más leídos y recordados de esta época. Su mensaje central puede ser atemporal, ya que se presentan claroscuros, vacíos, cuestionamientos como: ¿qué es lo realmente importante?, ¿permanecer con vida será considerado un arte?, ¿puedo amarme más en esta soledad que me carcome?, ¿cuál es el valor de respirar?, ¿cuál es el sentido de la vida misma?, ¿es este libro un espejo en el cual queda manifiesto mi sentir? Una o mil preguntas pueden surgir a través de su lectura.

Los autores de este tesoro literario fabrican personajes: cómplices silenciosos de su propia esencia, envueltos en atmósferas de soledad asfixiante, de desazón que circula en espirales recurrentes. Ocurren también encuentros silenciosos consigo, con la otredad, así como se narra la búsqueda de un final feliz, esos que todos implícitamente buscamos tal vez como una utopía a la cual afianzarnos cual tabla salvadora en el mar incierto.

En suma, creo que toda la antología es una mirada desde y hacia el alma, imaginada, recreada para hacernos copartícipes de ese limbo. La obra nos lleva a creer, a apreciar los pequeños detalles en tiempos difíciles, a construir sueños a pesar del tedio solitario, a remendar los sueños rotos y resistir y continuar volando con fuertes alas de ceniza.

La portada es tan sencilla, caótica y llena de magia: nos remite a la torre de Babel, en la cual se encuentran insertadas imágenes cotidianas, llenas de tanto simbolismo e interpretaciones: una ventana, un gato, una jaula, una paloma, un paisaje, alguien observando desde el interior de su habitación, un pan, una constelación, una mascarilla, un rastrillo para afeitar, un león enjaulado, una puerta abierta, y otros tantos más que descubrirás y le darás tu propio significante.

La portada también hace referencia al juego de mesa de serpientes y escaleras, en donde la salida se vuelve la meta a alcanzar. La meta parece inaccesible y nos lleva a un mareo continuo que nos aturde, nos confunde y nos desorienta, pues con frecuencia nos encontramos como al principio, una sucesión que parece repetirse, lo cual resulta abrumador y caótico.

El libro es un homenaje a la vida, al día a día que debe sorprendernos y no convertirse en una rutina sin sentido, a vivir encerrados y felices. También se muestran ecos de un hombre enjaulado o de mujeres mayores en cuarentena quienes murmuran en el exilio.

Hay varios textos tan hermosos que no pueden dejar de leerse y disfrutar de cada palabra que se desliza, «Aunque ya no me recuerdes», «Desde la ventana», «La vida es un cuento», «Los ojos», «Soñando espero», «El lado de las cosas», «Encerrados y felices», pero esa es solo una sugerencia, porque el libro entero es una verdadera joya en filigrana de esas que son tan infrecuentes encontrar hoy en día.

Les comparto la liga de este libro. Podrán verlo en versiones PDF y EPUB, los cuales pueden leerse desde diversos dispositivos electrónicos. Seguramente llegarán al final con un gran sabor de boca y volverán a leer aquellos cuentos e historias que han dejado huella en ustedes:

https://editorialsirena.webnode.cl/p/mis-dias-en-cuaretena/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s