Kilómetro 88

Pared de hojas rasgada: reseña del poemario Eva y desvarío

Verónica Vidal

La editorial Ediciones del Útero ha publicado en marzo de 2020 el poemario Eva y desvarío, de la poeta venezolana Milagros Escobar, con ilustraciones de la artista argentina Claudia Martínez; tejida con los silbidos latentes de una mujer, como una vena en la historia. Milagros Escobar, profesora de historia del arte y cosmopolita por naturaleza, ha dejado que las personas, el amor, los países y las artes plásticas graben una huella indeleble en sus carnes, la quiebren y la descubran mujer-delirio.

Ha conocido en el rostro humano la indiferencia hacia lo elemental sagrado y su reflejo directo en la volátil sociedad latinoamericana, que nos presenta a una mujer que muere en cada acto: al crecer, amar, parir y envejecer. Nos deja el residuo de la raíz que somos, un agujero cubierto de hojas que engendra odas y también lágrimas.

El poemario desde sus primeras páginas nos saluda con los presagios que encuentran nombre en el sexo femenino: «ánfora / vino derramado». La autora dibuja el ciclo de todo lo que está vivo: «rayos de sol marchitados / presagian la noche», y comenzamos a participar de este ritual ancestral que es tener pechos, tener casa en el vientre y guardar todo el silencio de la noche en el cuerpo. Eva y desvarío está repleto de testimonios de maternidad y erotismo, porque el parto también es un acto de placer. Nos hace partícipes de encuentros carnales donde las identidades no importan, donde el baile y la sombra hirviente es lo único en el universo: «un momento que es aurora y ocaso / alma con puertas y llaves / que se entrega».

De forma consciente nos hace saber, a partir de imágenes sobrias y sin riesgo, que el camino de una mujer está minado con reglas y protocolos impuestos para desmitificarla, someter su valentía a la dependencia emocional y a la vacuidad de una compañía sin amor: «sangre obligada a ser remanso», porque la imposición del amor te ata y debes dejarte atar, de lo contrario eres mancha: «la paz que profanaste se hunde en enigmáticas brumas / el silencio vocifera serpientes».

Encontramos un canto bendito a la sororidad, al deseo de hermanarse con otras mujeres en una sola Eva: «deseo de ser otras para ser / sin ser yo».

Eva y desvarío ha sido un diario, un testimonio y, a momentos, un manuscrito traspapelado pero siempre presente. Como los Doce cuentos peregrinos de García Márquez. Milagros confiesa haber escrito durante años este poemario a partir de emociones juveniles y descubrir en cada encuentro con el papel una nueva versión de sí misma, más madura, infinita y, a la vez, terrenal. Importante mención merecen las ilustraciones de Claudia Martínez, quien con trazos redondos, tonalidades pastel y escenas astrales, ha complementado la poesía de Milagros para traer a nosotros la experiencia intrauterina de doler y nacer cada día. El arte de Claudia nos invita a latir con el amor sensual, el misterio de la concepción y la maternidad; el deseo de decidir sin ataduras sobre la carne rosada, hinchada y tersa.

Es imposible no recordar poesía subversiva y sensual como la de la escritora libanesa Joumana Haddad, quien se explaya en el carácter místico de la feminidad, el cuerpo y el ser; reaccionarios frente a una sexualidad oprimida y completamente antinatural.

Eva y desvarío es el primer poemario que publica Milagros Escobar, es la primera vez que ha abierto una ventana a sus percepciones y aprendizajes como mujer. Desde el pecho de los lectores de literatura femenina, sentimos el afecto que nace al saber que existe una nueva autora alimentando el nicho espiritual de la feminidad. Esperamos seguir leyendo su poesía por muchos años. Ella reafirma la sexualidad y libertad de pensamiento, sentimiento y acción, como el fruto de una vida meditada y reflexiva sobre el lugar que tenemos en este mundo como seres humanos en convivencia con otros. Unos tienen un sexo y nosotras tenemos otro, pero el límite que nos separa es algo meramente físico, polvo, arena celular que el día de mañana habitará la carne de nuestros hermanos, sean personas, animales, agua, nubes: «gemidos que rasgan las hojas / con guijarros y astros en estallido».

Referencia

Escobar, Milagros (2020). Eva y desvarío. Venezuela: Ediciones del Útero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s