El color en Marabunta: silencios y musicalidad

Ana Paula Carrillo Meza

A Marabunta me acerqué por instinto, porque habitar las fronteras es natural para mí. Balam Rodrigo escribe este poemario en el que pinta las historias para que las escuchemos, habla de quienes caminan todos los días sobre rieles, a través de aduanas y cruzan ríos donde solo corre sangre.

El fenómeno migratorio en la frontera de México con Guatemala se ha agudizado conforme a la década, ambas poblaciones viven en regiones con violencia, prostitución, pandillas, trata de personas y olvido por parte de los gobiernos. Es importante estudiar y retratar con el arte o la crítica los textos que nos enfrentan a las realidades más duras de nuestra nación y vecinos.

Para explorar Marabunta de Balam Rodrigo se parte del color y las características del poema extenso. La obra de Balam Rodrigo se compone de distintas secciones: los poemas, coros y los intermedios. Será importante tener en cuentas las características del poema extenso para saber qué le permiten hacer a Marabunta. Por otro lado, con la teoría del color se estudiará cómo se logra lo musical en la obra a través de las propiedades poéticas del texto.

Se estudiará la poesía partiendo de la forma y el color, así como lo hace Kandinsky con la musicalidad. Se imitará este patrón aplicándolo a la poesía. La forma se definirá como que aquello que contiene el color, en este caso, será la estructura del poema y el lenguaje. Las características del poema ayudarán a entender cómo se construye la forma en este tipo de poemas. Además, se utilizarán conceptos básicos para el análisis del lenguaje poético. Los colores en el poemario se estudiarán de acuerdo a su presencia en las imágenes o los recursos literarios.

El poema extenso

Juan José Torres publicó una caracterización del poema extenso. La primera definición que da es muy simple pero certera y útil para comenzar: el poema extenso alcanza la unidad dentro de la dispersión que representan los fragmentos (Torres, p.3). Estos poemas extensos no tienen siempre el mismo objeto ni la misma perspectiva, pero se arman como un collage que, una vez visto de lejos, se vuelve uno. Realmente lo que esto le permite al poema es funcionar como un espacio narrativo para que estas voces cuenten sus historias; además, el poema puede introducir distintas imágenes que producen un todo.

Torres dice que los poemas extensos están fragmentados constantemente, y es esta fragmentación la que abre la posibilidad de incluir varias voces que crean una sensación polifónica al texto (Torres, p. 3). La incorporación de varias voces que parecen fragmentarse es un elemento del poema extenso, esta fragmentación le otorga al poema una sensación de simultaneidad. Esto explica la presencia en el poema de intermedios, preludios y coros con distintas voces poéticas.

Marabunta está hecha de distintas voces que se fragmentan en intermedios y preludios. Una historia principal se muestra a lo largo del poemario y, en medio, aparecen personajes como Orlín, Juan, el Cípote y algunos sin nombre. El conjunto de las voces e historias crean esta sensación musical y narrativa en la que todo está pasando. La lectura es interesante porque le presenta al lector voces que juntas muestran una cara de la experiencia migratoria en la frontera sur.

Alrededor de la historia de una familia fronteriza se van manifestando distintas voces poéticas que van ganando perspectiva conforme avanzan los poemas y los Intermedios Migrantes. Las voces de los coros poco a poco tienen su momento para mostrarse individualmente, a lo largo de los poemas se aprecia en distintos niveles su presencia. La inclusión de distintas voces es una propiedad del poema extenso que, a Marabunta, le cede una base para partir a lo musical.

La musicalidad en la forma de Marabunta

La sensación musical del poemario se beneficia por los intermedios y los preludios, pero también porque el poema posee partes que destacan por la fluidez que lleva el texto para pasar de verso en verso. En «10. (Intermedio migrante)» la voz poética, un joven, observa por la ventana del bus la carretera Panamericana que separa definitivamente ambas naciones y describe los postes de luz:

De los postes cuelgan invisibles frondas / estranguladas con lazos de cobre: nómadas guitas / de las que cuelgan pájaros y aladas notas al vuelo, / ahorcadas en este cielo vertical: larga techedumbre, / voz de Dios que toca su fronteriza melodía (Balam, p. 25).

Lo musical en este intermedio se escucha claro porque lleva una cadencia con la repetición del sonido «as» en todos los versos hasta el último; aunque, el ritmo no se detiene porque la sensación de plegaria cierra la estrofa con la misma impresión. De la misma forma contribuyen a la musicalidad dos imágenes: las notas al vuelo de los pájaros y la voz de Dios como una melodía. Los elementos rítmicos aportan lo musical y lo melódico a la poesía, en el caso del libro de Balam, estos elementos se ven complementados por los coros y las imágenes.

Las imágenes y el lenguaje que se utilizan en el poema provocan esa sensación de musicalidad en el lector: la marimba que se escucha siempre lejana, los grillos, el aire o el caminar constante de los migrantes sobre los rieles del tren. «Pero sé también que eran las líneas de un cuaderno / en el que Dios dibujaba aquellos cuerpos cansados / como si fueran las notas de una música tocada por la sangre» (Balam, p. 32). Las imágenes son difíciles en momentos, pero en otros, claras y sencillas. Marabunta imaginada como pintura estaría pintada con mucho negro y rojo.

La musicalidad en el color de Marabunta

Kandinsky en De lo espiritual en el arte dice que las palabras producen vibraciones, pero también las imágenes producen estas vibraciones musicales: a partir de la forma y el color (Kandinsky, p. 58). Entonces, si lo musical está en la pintura por medio de las representaciones de los objetos, también un poeta puede lograr estas vibraciones por medio de las palabras y las imágenes.

Un color puede ser frío o cálido, dependiendo si tiende al azul o al amarillo, otra propiedad es si es claro u oscuro. Kandinsky asocia la propiedad de lo cálido o frío con el movimiento hacia el espectador. Si un color es frío, entonces es más profundo y da la impresión que el movimiento es hacia adentro; en cambio, si es un color como el amarillo se acerca al espectador. Kandinsky relaciona el silencio de acuerdo a si el color es oscuro o claro: en el caso del blanco, es una pausa parcial, que hace a los colores más agudos. En cambio, un color oscuro, como el negro, es un silencio completo que hace más grave la vibración de los colores (Kandinsky, p. 61).

El color principal es el negro en Marabunta: está en todos lados, aparece en la noche y hasta en la tinta de los tatuajes de los mareros. El río Suchiate es uno de estos espacios que están pintados con negro: «iceberg negro que atraviesa los ojos y la noche» (Balam, p. 21). En este mismo poema, un ángel se levanta en medio de este río, pero está ciego: solo ve oscuridad y «Aletea luz negra el ángel» (Balam, p. 21). La figura del ángel contrasta porque una figura que generalmente irradia luz, aquí juega un papel contrario. El negro aquí es algo que envuelve como el río, y ahoga, que deja inmóvil. Es tan abrumadora esta negrura «que chilla el silencio en las ramas de la oscuridad» (Balam, p. 21) y se termina convirtiendo en un silencio que molesta. El negro para Kandinsky es el color más insonoro, es un silencio definitivo.

Sobre el sonido del negro, Kandinsky dice que es como la nada sin posibilidades (Kandinsky, p. 65), o, en palabras de Balam Rodrigo, el ángel «Mastica y paladea zurdos y negros fonemas» (Balam, p. 22). En el poemario las palabras se las lleva el viento constantemente, como si no importaran. Aquí las palabras son silencio, están muertas, el poemario tiene el verbo roto. Es posible visualizar y escuchar el silencio gracias a las imágenes y metáforas.

La sangre aparece constantemente en el poemario, sin duda, esto remite al color rojo. En culturas donde existen pocas palabras para los colores, es muy posible encontrar una palabra para el rojo precisamente por aludir a la sangre. Algunos ejemplos en el poemario son estos: «Escupo mi sangre, y mi escupitajo es oración:/ el dolor de los sin tierra» (Balam, p. 129). En este verso la sangre también es sonido, es dolor, quizás es un grito grave. Otro ejemplo donde aparece el rojo relacionado a la sangre es en este fragmento donde aparece de forma figurada a través de una comparación: «No hay más empresa que la de fluir sin destino, / como el dolor en las espinas de la rosa» (Balam, p. 126).

Marabunta destaca por el rojo y el negro. El primero está presente en la violencia y la sangre. El negro es el color de la profundidad y el silencio: vuelve aún más graves e intensos a los colores que lo acompañan.

Palabras finales

Sí es posible encontrar la musicalidad del poema en la forma y el color. La presencia musical se encuentra en la estructura del poema, pero también es posible ver y sentir las vibraciones del color. Balam Rodrigo utiliza el color para intensificar sensaciones, pero también se relaciona con la necesidad del autor: los lectores tienen que escuchar y también ver, el color le funciona para esto.  El texto se vuelve una experiencia que obliga a escuchar a todos los migrantes que se vuelven una cifra sin voz. Balam Rodrigo escribe este libro para que escuchemos las voces de todas estas personas: la poesía también es testigo.

La construcción de imágenes y el uso de metáforas, hace que el poema evoque escenas claras en donde es posible encontrar el color y lo musical. Los elementos propios de la poesía como la rima, la cadencia y el ritmo también contribuyen a esta sensación musical. La obra construye un puente entre estos dos elementos. El poema extenso además tiene sus propias peculiaridades que le permite estirarse a los deseos de las voces para contar estas historias a partir de las distintas intervenciones.

La fuerza del poemario está en la narración simultánea de historias, en la forma que construye imágenes y pasajes altamente líricos. Balam Rodrigo logra expresar las características propias de la poesía en su uso del lenguaje, las metáforas y el color. Al mismo tiempo, Marabunta manifiesta lo fronterizo en la poesía y las personas.

El poemario de Rodrigo tiene como tema la migración, pero entendida no solo como el acto de cruzar una frontera, sino como el camino recorrido, el abandonar un lugar y habitar en la memoria. Ya se dijo que Marabunta está pintada con negro: el silencio y la muerte rodean a estas personas.

Referencias

Balam, Rodrigo (2017). Marabunta. Guadalajara: CECAN-Libros Invisibles.

Kandinsky, Wassily (2016). De lo espiritual en el arte. Wassily Kandinsky.

Torres, J. J. R. (2011). Hacia una caracterización del poema extenso moderno. Forma: Revista d’Estudis Comparatius. Art, literatura, pensament (4).

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