El machismo y sus males (in)visibles

Porno y confinamiento: mancuerna misógina

Andrea Lozano

El silencio es imperturbable en algunas colonias de México. Se han clausurado mercados, las avenidas rara vez generan los caudales de tráfico que desembocan en embotellamiento, las plazas y centros comerciales han cerrado sus puertas hasta nuevo aviso. El Covid-19 se apropia —de manera lenta en algunos países y con pasos agigantados en otros— de la vida como la hemos conocido. Abre paso a una realidad que resulta más confusa de lo que se esperaba.

México no es la excepción: la vida se ha detenido en la mayoría de los sectores que se consideran «no esenciales». Ahora, gran parte de la población ha decidido permanecer aislada en sus casas, en espera de una pronta solución a los problemas económicos y sociales que el Covid-19 va dejando a su paso, así como los que se asoman en un futuro cada vez más cercano.

En el marco hostil que se vive, la realidad es que muchas mujeres no tienen el privilegio de preocuparse únicamente de si pueden, o no, ser portadoras de este famoso virus. A casi dos meses de las consignas feministas gritadas en plazas y calles de ciudades del mundo, en conmemoración del 8M (8 de marzo), parece que estas han perdido fuerza en los oídos de la población mundial.

Ante una pandemia que obliga a la población a permanecer en sus casas y, considerando que está agravado en un 60% la violencia hacia las mujeres (Butrón, 2020), no es de extrañar que la Organización de la Naciones Unidas haya alertado sobre esto y haya pedido a los gobiernos que implementen medidas que protejan a aquellas mujeres en situación vulnerable.

Aunado a esto, surge entre el silencio de las ciudades, y la privacidad de cada hogar, un despunte en el consumo de pornografía. Así como se han liberado libros, cursos, obras teatrales y visitas guiadas a través de lugares emblemáticos de algunos países, ahora son varias las páginas del sector pornográfico que han liberado sus videos de paga en ciertos países.

Lo que para algunos significa un «cóctel de entretenimiento» que les aleja de lo monótono y tedioso que resulta el confinamiento para combatir al Covid-19, para diversas colectivas feministas se encienden las alarmas que en un futuro presagiarán la permanencia de la violencia machista.

Para ciertas ramas del feminismo, como el liberal, la pornografía puede verse como el empoderamiento de la mujer. Esto se cimenta en el ideal de defender la elección de las actrices que se dedican al cine para adultos. Y aquí hablo únicamente de las actrices, pero debemos recordar que mucha de la producción pornográfica resulta de la trata de blancas.

La problemática de la pornografía yace en sus profundidades: no existe como tal un empoderamiento femenino en el contenido del cine para adultos que se base en reafirmar todas aquellas conductas misóginas que cada vez son más repudiadas. No resulta empoderante el contenido plagado de violaciones en manada, que últimamente se ha puesto tanto de moda.

La creación de nuevos imaginarios pornográficos, que incluye la normalización del incesto o la violación en manada, son una exaltación de la violencia contra las mujeres. En la pornografía lo femenino es definido como lo irrelevante. Las mujeres en la prostitución y en la pornografía son deshumanizadas como la condición de posibilidad para agredirlas. El subtexto de esa violencia es un discurso de odio contra las mujeres que nuestros adolescentes reciben cada vez que ven pornografía (Cobo Bedia, 2020).

Como menciona Cobo Bedia (2020), recientemente se vincula el consumo de pornografía con el alto índice de las llamadas «violaciones en manada». No puede pasar por desapercibido que diversas páginas pornográficas liberen su contenido en un «gesto de solidaridad»a sus consumidores, quienes sufren del confinamiento.

Miles de espectadores habituales de pornografía inician desde edades tempranas, sin ningún tipo de educación sexual ni emocional previa que les permita diferenciar lo ficticio de lo real. Carla Reyes Uchinsky (2019) dice: «Aunque probablemente queda mucho por investigar, sociólogos, psicólogos y educadores ya apuntan a que el consumo de pornografía en la red sea una de las causas» (Reyes Uchinsky, 2019).

Aunque la pornografía existe desde antes de la pandemia del Covid-19, el hecho de que los peces gordos del sector decidan liberar su contenido demuestra su intención de atraer varios clientes más, incluso pasada la pandemia. Es una etapa de inversión que no pueden desaprovechar y, a la vez, es un incentivo a la adicción de este tipo de contenido, que desmotiva la deconstrucción masculina, puesto que ancla los estándares misóginos que impiden a una mujer desarrollarse plenamente en el ámbito sexual y que limitan al hombre también. Lo último tiene mayor énfasis en aquellos niños y adolescentes cuyo primer acercamiento a la sexualidad resulta ser el contenido pornográfico, lo cual trunca su libre desarrollo sexual.

Una gran cantidad de textos colgados en la red comparan a la misoginia con una pandemia, como el de Gómez (2020): «La misoginia es la verdadera pandemia, y ha tenido mayor duración a lo largo de la historia sin que algún combate sea capaz de erradicarla» (Gómez, 2020). A mí me parece que la misoginia es incluso mucho más agresiva que una pandemia provocada por Covid-19.

La violencia hacia las mujeres se está disparando en estos momentos. Una buena manera de aportar para detenerla es evitar el consumo de videos que reduzcan a la mujer a un simple objeto. La misoginia perdura porque el sistema patriarcal se lo permite; pero si los actos de deconstrucción fueran cada vez mayores y más comunes, serían efectivos contra dicha violencia.

Referencias

Butrón, J. (2020, 6 de abril). Aumenta 60% violencia contra las mujeres en cuarentena: SEGOB. La Razón. Recuperado el 6 de abril del 2020 de: https://www.razon.com.mx/mexico/aumenta-60-violencia-contra-las-mujeres-en-cuarentena-segob/.

Cobo Bedia, R. (2020, 21 de marzo). Pornografía y prostitución en cuarentena. Revista de Prensa. Recuperado el 6 de abril de 2020 de: https://www.almendron.com/tribuna/pornografia-y-prostitucion-en-cuarentena/.

Gómez, F. A. (2020, 3 de abril). Feminicidio en Italia vs la Doctora Quaranta o la misoginia como la pandemia más larga de la historia. SDP Noticias. Recuperado el 5 de abril del 2020 de: https://www.sdpnoticias.com/columnas/feminicidio-en-italia-vs-la-doctora-quaranta-o-la-misoginia-como-la-pandemia-mas-larga-de-la-historia.html.

Reyes Uchinsky, C. (2019, 18 de abril). Pornografía y manadas. WomanTalent. Recuperado el 10 de abril del 2020 de: https://womantalent.com/pornografia-y-manadas/.

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